El año en que Washington dejó de fingir
La muerte de Jamenei, la guerra contra Irán, la caída de Maduro y la amenaza sobre Groenlandia. Son capítulos de un mismo relato: el fin del orden liberal y el regreso de la lógica imperial
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Hay meses que son años y años que son décadas. 2026 lleva apenas tres meses y ya ha cambiado la geografía del poder mundial de una forma que los libros de texto tardarán años en asimilar. Estados Unidos ha bombardeado Irán junto a Israel y eliminado a su líder supremo. Venezuela ha pasado, en semanas, de ser un régimen que desafiaba a Washington a firmar contratos petroleros con él. La OTAN ha activado una operación de emergencia en el Ártico para frenar las presiones de Donald Trump sobre Groenlandia. Y Gaza sigue ardiendo mientras el mapa de Oriente Próximo se redibuja a fuego.
Nada de esto es accidental. Nada de esto es caos. Hay un hilo que conecta todos estos movimientos, y ese hilo tiene nombre: la doctrina del nuevo realismo imperial americano.
Irán: el detonante
Todo comenzó antes de los bombardeos. A finales de 2025, Irán vivía ya su mayor crisis interna desde la revolución de 1979. Las protestas que habían sacudido el país de forma intermitente desde 2019 alcanzaron una nueva fase de intensidad: economía en colapso, sanciones asfixiantes, una generación joven que había perdido el miedo y un régimen que respondía con más represión pero con menos convicción ideológica. El árbol estaba seco. Solo faltaba la chispa.
La chispa la puso Washington, con Tel Aviv de copiloto. El 28 de febrero de 2026, una operación conjunta estadounidense-israelí eliminó en un solo golpe al líder supremo Alí Jamenei, al comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, el general Mohamad Pakpur, y al secretario del Consejo de Defensa, Ali Shamjani. Tres décadas de arquitectura teocrática decapitadas en horas. Trump lo anunció sin rodeos: “Rendición incondicional. No hay nada que negociar”. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, respondió con la única frase que le quedaba: “Les estamos esperando”. Más de 1.200 muertos. Misiles en dirección a Israel.
¿Quién gobierna Irán?
Durante una semana, la pregunta que nadie sabía responder con precisión fue también la más importante: ¿quién manda ahora en Teherán?




