Los actos de la semana pasada evidencian nuevas tensiones, viejas impotencias y un horizonte cada vez más parecido a la fragmentación terminal de la izquierda italiana
Hay una cosa con la que estoy de acuerdo: es imposible para Emilio, abrirse paso entre el tapón del triunvirato cerrado a cal y canto. Mónica tiene asegurado su ministerio y aún sabiéndolo advierte a Emilio que piense que quiere hacer para no confundir a Más Madrid a la hora de contar con él. Si ésto no es una advertencia con un puñal en la mano, mucho se parece. Ellas están bien como están, los ciudadanos y militantes que esperaban sus propuestas, se quedaron esperando las ideas. Y ésta, es la izquierda que no queremos y terminará en Italia. Nada que nos sorprendiera.
¿Qué clase de vida va a tener algo que lleva muerto desde que aupó al PSOE al poder sin pedir nada más a cambio que un sillón de Vicepresidente? ¿Cómo no se iba a querer volar y botar a las mismas personas que desperdiciaron 5 millones de ilusiones por luchas cainitas y mediciones de falo cuando más gente tenían detrás esperando que resquebrajaran el sistema que había sido condenado en las plazas? ¿Cómo puede ser que la misma izquierda que subió poniendo sus pezuñas en nuestras espaldas doloridas por la traición de Zapatero al estado de Bienestar venga a decirnos que ella misma nos va a salvar del embolao en el que ella misma nos ha metido? ¿Por qué tenemos que tratar como estadistas a los mismos ciegos que han permitido aupar a fascistas solo por cálculos electoralistas o que regalaron la mayoría absoluta pospandemia a la asesina de las residencias? ¿Hay alguien en alguno de esos apestosos reinos de taifas que quiera escuchar lo que la gente, y no los fanboys, opinan? Que me escriban 💜
¿eso es una predicción, una apuesta o una profecía?
EMHO, hasta lo de la "italianización" hay un argumento forzado pero todavía se sigue. Luego ya parece más bien que las conclusiones preceden a los argumentos. Entiendo que manejas un montón de información que omites detallar, pero aún así parece que hay mucho cherry picking.
Sea lo que sea, ojalá no se cumpla, especialmente si es una profecía.
La italianización no pretende ser una tesis académica cerrada, ni mucho menos, sino una clave de lectura para interpretar dinámicas que ya están en marcha y el resultado al que se dirigen. La realidad es que el espacio político lleva en retroceso años, que no se articula institucionalidad de partido alguna, y que encima se atomiza de forma continuada. Como resultado tenemos partidos que compiten entre sí con más intensidad que contra la derecha; porque necesitan votos y espacio electoral que son los mismos. Que eso no sea una réplica exacta del caso italiano no invalida la comparación: no buscaba con ello el calco, solo un patrón como referente. En cualquier caso, tenemos la fragmentación competitiva, la incapacidad de coalición amplia/institucionalidad orgánica estable, desgaste continuado de liderazgos sin relevo... todo ello es reconocible en el caso español.
Desde luego, si el paciente muere no será por falta de diagnósticos...
El aspecto que me parece más claro y que puede ser más decisivo es la ausencia de relevos. Ahí es donde los de la antipolítica se han esforzado más y quizá donde más éxito han tenido. Hoy en día parece más tranquilo trabajar como desactivador de bombas que como político en activo y más ético ser tratante de drogas que cargo público. Y eso está suponiendo un coste desproporcionado para la izquierda porque en la derecha eso se arregla con más dinero.
Hay una cosa con la que estoy de acuerdo: es imposible para Emilio, abrirse paso entre el tapón del triunvirato cerrado a cal y canto. Mónica tiene asegurado su ministerio y aún sabiéndolo advierte a Emilio que piense que quiere hacer para no confundir a Más Madrid a la hora de contar con él. Si ésto no es una advertencia con un puñal en la mano, mucho se parece. Ellas están bien como están, los ciudadanos y militantes que esperaban sus propuestas, se quedaron esperando las ideas. Y ésta, es la izquierda que no queremos y terminará en Italia. Nada que nos sorprendiera.
¿Qué clase de vida va a tener algo que lleva muerto desde que aupó al PSOE al poder sin pedir nada más a cambio que un sillón de Vicepresidente? ¿Cómo no se iba a querer volar y botar a las mismas personas que desperdiciaron 5 millones de ilusiones por luchas cainitas y mediciones de falo cuando más gente tenían detrás esperando que resquebrajaran el sistema que había sido condenado en las plazas? ¿Cómo puede ser que la misma izquierda que subió poniendo sus pezuñas en nuestras espaldas doloridas por la traición de Zapatero al estado de Bienestar venga a decirnos que ella misma nos va a salvar del embolao en el que ella misma nos ha metido? ¿Por qué tenemos que tratar como estadistas a los mismos ciegos que han permitido aupar a fascistas solo por cálculos electoralistas o que regalaron la mayoría absoluta pospandemia a la asesina de las residencias? ¿Hay alguien en alguno de esos apestosos reinos de taifas que quiera escuchar lo que la gente, y no los fanboys, opinan? Que me escriban 💜
¿eso es una predicción, una apuesta o una profecía?
EMHO, hasta lo de la "italianización" hay un argumento forzado pero todavía se sigue. Luego ya parece más bien que las conclusiones preceden a los argumentos. Entiendo que manejas un montón de información que omites detallar, pero aún así parece que hay mucho cherry picking.
Sea lo que sea, ojalá no se cumpla, especialmente si es una profecía.
La italianización no pretende ser una tesis académica cerrada, ni mucho menos, sino una clave de lectura para interpretar dinámicas que ya están en marcha y el resultado al que se dirigen. La realidad es que el espacio político lleva en retroceso años, que no se articula institucionalidad de partido alguna, y que encima se atomiza de forma continuada. Como resultado tenemos partidos que compiten entre sí con más intensidad que contra la derecha; porque necesitan votos y espacio electoral que son los mismos. Que eso no sea una réplica exacta del caso italiano no invalida la comparación: no buscaba con ello el calco, solo un patrón como referente. En cualquier caso, tenemos la fragmentación competitiva, la incapacidad de coalición amplia/institucionalidad orgánica estable, desgaste continuado de liderazgos sin relevo... todo ello es reconocible en el caso español.
Gracias por la respuesta.
Desde luego, si el paciente muere no será por falta de diagnósticos...
El aspecto que me parece más claro y que puede ser más decisivo es la ausencia de relevos. Ahí es donde los de la antipolítica se han esforzado más y quizá donde más éxito han tenido. Hoy en día parece más tranquilo trabajar como desactivador de bombas que como político en activo y más ético ser tratante de drogas que cargo público. Y eso está suponiendo un coste desproporcionado para la izquierda porque en la derecha eso se arregla con más dinero.